Esos caminos pedregosos, llenos de soledad
Desgastan mi mente, atrapan mi caminar…
Siento sus bocanadas de amarga piedad,
y ese bello desprecio me llega a fascinar

Me amas y me odias, tormento grácil…
Capricho voluptuoso de un amor extraño…
Hoy lo sé, Amar a un volcán no es fácil…
A veces eres la caricia que me hace daño...

Y a pesar de todo, sigo el rastro de su andar
Sus pasos, sus deseos los amo mas…
Por eso, sus veredas no las dejo de transitar
Para que no se olvide de mí jamás